MITOS Y VERDADES SOBRE LOS TÚNELES DE SANITIZACIÓN.

VERDADES A MEDIAS, ¿LO QUE OÍMOS VA REALMENTE CON LO QUE ES? MITOS Y VERDADES SOBRE LOS TÚNELES DESINFECTANTES


Recientemente se ha levantado cierta polémica acerca de la efectividad de los métodos que comúnmente se usan para poder eliminar virus y bacterias de manera efectiva, ya sea como parte de una higiene personal, de grupo, o de un área donde se convive como lo es el hogar, o de los centros de trabajo, y en estos con mayor énfasis en las líneas de producción para resguardar la inocuidad de las operaciones y productos.


¿Son efectivos los geles sanitizantes, agua y jabón?

Si bien es cierto que lo son, estas son preguntas que nos hacemos diariamente, ya que gastamos en ellos con frecuencia creyendo una solución a nuestras expectativas.


Métodos más sofisticados como las nebulizaciones con productos sanitizantes, los cuales son utilizados en algunas ciudades en China por parte de las autoridades, han sido cuestionadas en su efectividad. Recientemente en nuestro país los túneles sanitizantes o desinfectantes de la misma manera han sido criticados, esto es válido ya que pensar en invertir en ellos requiere de hacer las preguntas correctas para el fin que estamos persiguiendo.


Estas críticas, fundamentadas o no, nacen de las expectativas que la gente común tiene sobre los sanitizantes, pero debemos de entender que muchos de los métodos utilizados son adaptaciones a nivel macro de algo que se experimentó a nivel laboratorio bajo condiciones controladas, de tal manera que el método al llevarlo a la práctica en condiciones reales, donde las variables básicas están en constante cambio, puede distar el resultado en el ideal de la eliminación al 100% de la amenaza. Si bien es cierto esto, también es cierto que en algo ayudan.


Lo que dicen los Estudios científicos

Estudios científicos recientemente publicados en mSphere (revista de la American Society for Microbiology) sobre la efectividad de algunos métodos tradicionales como el lavar las manos con jabón anticéptico y agua, o el frotarse las manos con un sanitizante(1) a base de alcohol, estas tienen pros y contras, bajo ciertas condiciones físicas de los fluidos contaminantes (moco y saliva de pacientes positivos a VIA) que se pudieran encontrar en las manos de los médicos que los tratan de manera consecutiva, pero lo concluyente de la investigación es más que obvio, que la combinación de ambos, produce un efecto sinérgico ya que las cualidades de uno cubren las carencias del otro.

Lo anterior mencionado nos lleva a pensar de una manera distinta y nos obliga a ir, de la búsqueda simplista de la “única solución milagro”, al enfoque estratégico para la mitigación del riesgo y propagación de la amenaza, en este caso el SARS-CoV2 que es el nuevo coronavirus causante de la enfermedad Coronavirus2019 (Covid19)(2)


Pongamos un ejemplo, recién empezó a vislumbrarse que la enfermedad del Covid 19 estaba diezmando con sus efectos a la población de Wuhan en China, diversas autoridades sanitarias de gobiernos de países en el mundo desestimaron el uso del tapabocas en la población como una medida efectiva para la prevención del contagio por el virus, entre ellas la de México, otras pocas entre ellas Corea, decidió recomendarlo ampliamente con resultados positivos de disminución de la tasa de contagio. Hoy vemos nuevamente que las autoridades lo recomiendan de manera urgente. Cuando ya la población recibió un mensaje negativo, se perdió un valioso tiempo en la adquisición y aprovisionamiento de estos. Lo anterior nos demuestra que no podemos eliminar de la ecuación cualquiera de los métodos que por sentido común se sabe nos pueden ayudar.


Enfoque de los túneles sanitizantes

Recientemente en medios locales y a nivel nacional se dijo que los túneles sanitizantes o desinfectantes no ayudaban y que al contrario podían propagar la enfermedad. Otra vez se desinforma y se pierde el enfoque del objetivo primordial de la utilización de un túnel. Pensemos en el personal que labora en una planta de alimentos, para poder llegar a su trabajo, requiere en la mayoría de los casos transportarse utilizando el servicio de camiones urbanos, el metro o camiones de transporte privado en el mejor de los casos. La política de la sana distancia queda en muy segundo plano, la gente va sentada hombro con hombro si es que no va parada en el pasillo, espacio es lo que menos hay, en estos casos el garantizar que la ropa, mochilas, lentes, piel, etc., estarán libres de amenazas, francamente sería un razonamiento muy inocente sobre todo si se está en el momento máximo de la propagación.


El uso de los túneles desinfectantes populares que fueron puestos cercanos a las terminales o paradas de autobuses de mayor concentración de gente, carecen de personal suficiente que vigile y ayude a que las instrucciones sean obedecidas. En el mejor de los casos existen ayudas visuales con los pasos a seguir, pero la mayoría de la gente no se detiene en esto y solo pasa al interior del túnel, algunos con algo de conocimiento o sentido común no inhalan las neblinas que contienen el producto sanitizante, pero otros con una idea equivocada piensan que es el momento ideal para darse una bocanada de aire creyendo que eso puede prevenir la enfermedad, ¿el resultado? Tos, estornudos, etc. Esto descrito sucede, pero al final se cumple el objetivo de la autoridad de disminuir el impacto al cortar la cadena de contagio en este caso por contacto directo.

Resultados efectivos dentro de las empresas

Lo anterior no sucede en las fábricas o lugares de trabajo donde masivamente acude el personal, ya que los filtros implementados requieren de cumplir con la toma de temperatura corporal, el registro de presencia o no de síntomas, y de ahí, el ingreso a través del túnel desinfectante haciéndolo de manera ordenada; no se corre, no se empuja, se dan el espacio entre uno y otro, el lugar está supervisado, hay instructivos que dicen que hay que hacer y se asegura que se entienda dentro del personal mediante la capacitación directa hecha ya previamente. Al término de la hora de entrada, el personal a cargo de sanidad, ordena, limpia y prepara de nuevo el equipo para su siguiente uso. El resultado es efectivo ya que de esta manera se corta la probable línea de contagio proveniente por el contacto directo entre personas o superficies contaminadas. Y la probabilidad de tener contagios masivos dentro de la línea de producción se reducen al máximo(3), conservando la salud de los empleados, la capacidad productiva de planta y el suministro de sus productos al mercado.


Desde luego que estas medidas entre otras implementadas internamente en cada centro de trabajo refuerzan las ya dichas que serían, el uso de un tapabocas, los lentes de seguridad o caretas, el lavado de manos, el uso del gel sanitizante, mantener una distancia de 2 metros entre personas, no tocarse con manos sucias ojos nariz o boca y el cubrirse con el codo al estornudar o al toser. (4)


Por Ing. Gerardo A. De Hoyos De Luna .- Director General de SERTEX® es Ingeniero bioquímico graduado en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey.

REFERENCIAS:

1. Situations Leading to Reduced Effectiveness of Current Hand Hygiene against Infectious Mucus from Influenza Virus-Infected Patients. By Ryohei Hirose, Takaaki Nakaya, Yuji Naito, Tomo Daidoji, Risa Bandou, Ken Inoue, Osamu Dohi, Naohisa Yoshida, Hideyuki Konishi, Yoshito Itoh. Helene F. Rosenberg, EditorDOI: 10.1128/mSphere.00474-19


2. Coronaviruses and Acute Respiratory Syndromes (COVID-19, MERS, and SARS)/

By Brenda L. Tesini , MD, University of Rochester School of Medicine and Dentistry, Last full review/revision Apr 2020| Content last modified Apr 2020


3. Food and Beverage Issue Alliance (FBIA) Members


4. Recommendation Regarding the Use of Cloth Face Coverings, Especially in Areas of Significant Community-Based Transmission / By Centers of Disease Control and Prevention https://www.cdc.gov/

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